El aroma que se queda contigo.
Lata ambientador perfumada de alta concentración. Un solo gesto y tu casa o tu coche se llenan de aroma durante semanas.
Larga duración
Hasta 60 días de aroma constante gracias a su fórmula de cera sólida perfumada, no líquida.
Formato de bolsillo
Cabe en cualquier rincón: portavasos del coche, estantería, baño o mesa de la entrada.
Sin llama, sin cables
Libera su aroma poco a poco, sin necesidad de encenderlo, enchufarlo ni vigilarlo.
Fibra de coco
Hecho con fibra de coco natural, un material vivo y sostenible que respira contigo. Su textura porosa deja salir el aroma poco a poco, sin química añadida ni plásticos innecesarios.
Un aroma para cada momento.
Misma lata, misma fórmula de larga duración: solo cambia el aroma.
Las notas del aroma Marlo Scent
Como un perfume, nuestro ambientador de lata se construye en capas que se revelan con el tiempo.
Primera impresión
Una experiencia sensorial inmediata: frescura intensa y aromas auténticos en cada rincón.
El cuerpo del aroma
Notas equilibradas y envolventes que aportan suavidad y calidez, creando una atmósfera acogedora en cada momento.
Esencia final
La base que fija el aroma durante semanas: un fondo envolvente que evita que el perfume se apague rápido.
Un bote, cualquier rincón.
Marlo Scent está pensado para moverse contigo: del salón al coche, del baño a la oficina. Solo abre la tapa ventilada al nivel que quieras y déjalo actuar.
En el coche
En el portavasos o la bandeja central, lejos del sol directo.
En la entrada
Lo primero que huele quien entra a tu casa.
En la oficina
Sobre el escritorio, sin humo ni molestar a nadie.
En el baño
Sobre la balda o el mueble, con la tapa bien abierta.
Lo que notan al entrar por la puerta.
«Lo tengo en el coche desde hace un mes y el aroma sigue tan fuerte como el primer día. El de café huele a cafetería, no a ambientador.»
«Me gusta poder regular la intensidad con la tapa. En el baño he solucionado los problemas con los olores no deseados.»
«Pensaba que sería un olor empalagoso a café dulce, pero es mucho más elegante: tostado, con fondo amaderado. Repetiré.»